Apuntes económicos y fiscales

Al igual que dice el nuevo Papa, que hay que tener fe, así me gustaría empezar, por el final diciendo que hay que tener fe en que la situación económica mejorará.

La verdad es que no es fácil creérselo, visto la profundidad y duración de la crisis.

Reconozco que aún hay factores importantes en contra: tremendo desempleo, déficit aún muy alto, problemas políticos internos… pero algunos parámetros han mejorado: pasó el fantasma del rescate, la balanza de pagos se equilibra, el déficit baja, mejoramos en competitividad y se acometieron importantes reformas, algunas dolorosas pero necesarias.

Sólo desde la solidez de las finanzas se podrá traer la tranquilidad y confianza necesaria para poder encontrar de nuevo nuestra senda de progreso. Progreso que será lento y complicado pero que llegará, sólo hay que hacer los deberes, todos y en la misma dirección.

Porque las turbulencias seguirán, ahora toca con Chipre. La quita impuesta es sólo un aviso a los chiringuitos financieros y paraísos fiscales que tienen sus días contados. Trasparencia y tipos impositivos parecidos se impondrán. En una era que será de crecimiento leve y fuertes tensiones de todo tipo los Estados no van a permitir tales paraísos. De hecho ya los están asfixiando.

En Chipre se creó una burbuja financiera, especulativa claro está, impuesto de sociedades bajísimos y tipos de interés del 10% para depósitos “sin riesgo”.

Y es que el sistema financiero mal diseñando está reventando la economía por completo: . En Irlanda, el sector financiero también llegó a pesar el 850% del PIB y sus ciudadanos financian ahora con sus impuestos un rescate de hasta 85.000 millones de euros. En España la factura con Europa de los contribuyentes asciende ya a 40.000 millones de euros tras una burbuja inmobiliaria que elevó el peso del sector financiero hasta el 337% del PIB. Luxemburgo, un país de 400.000 habitantes con un sector financiero equivalente al 2.600% del PIB del país.

Para terminar recomendar que revisen detenidamente donde invierten sus fondos. Diversifique la cartera y tenga claro que la opacidad tiene sus días contados. De hecho hasta finales de abril cuando los no residentes declaren todo. Merece la pena ser más transparente y solidario a costa de sacrificar cierta rentabilidad, sobre todo por la tranquilidad.

Additional information